Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
En el Islam, está estrictamente prohibido que una persona guarde luto (Ihdad) por un fallecido —que no sea su esposo— por un período mayor a tres días. De igual forma, no está permitido que un musulmán se prive de las cosas buenas de la vida, como la comida, la ropa o el disfrute lícito, una vez que han pasado esos tres días desde la merte de alguien, incluso si la costumbre o tradición de la sociedad dicta lo contrario. Para más detalles sobre este punto, puedes revisar la Fatwa número 280264.
Por lo tanto, tanto tú como tu madre tienen total libertad y permiso legal para asistir a cualquier celebración que deseen, siempre y cuando estas fiestas no incluyan ningún acto ilícito o reprobable (Munkar).
Ahora bien, si la celebración sí incluye actos reprobables, lo que corresponde hacer es disculparse directamente con los organizadores, dejándoles claro que ustedes no asisten a lugares donde hay acciones ilícitas. Al hacer esto, logran combinar varios beneficios fundamentales: primero, demuestran que esa costumbre cultural del luto prolongado no es obligatoria; segundo, cumplen con el deber islámico de prohibir o rechazar lo ilícito; y tercero, enaltecen y respetan la legislación (Sharia) de Al-lah, el Altísimo.
El problema es que a veces esto resulta complicado. Si por alguna razón les resulta imposible ser así de directos, y la única forma de disculparse y zafar de la invitación es usando esa costumbre cultural como excusa (hablando con indirectas o alusiones), entonces pueden hacerlo. Jurídicamente, el daño menor de usar como excusa una costumbre incorrecta es preferible para evitar el daño inmensamente mayor de asistir a una fiesta donde se cometen actos reprobables.
En conclusión, no vemos ningún inconveniente en que le hayas sugerido esa excusa a tu madre, dado que les resultaba imposible explicar el motivo real de su ausencia y no tenían la capacidad de rechazar el mal abiertamente por miedo a generar un problema o un mal mayor.
Y Al-lah es quien más sabe.