Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
Nuestro consejo para ti es que te esfuerces de verdad en organizar tu tiempo y lo manejes con mucha más firmeza y seriedad. No puedes permitirte que el contenido trivial te robe ni un minuto de tu día, porque tu tiempo es tu capital más valioso.
Como punto de partida, pon siempre tu oración (Sala) y tu adoración como la máxima prioridad absoluta, asegurándote de no retrasar nunca el rezo fuera de su horario establecido. Retrasar la oración y sacarla de su tiempo es uno de los pecados mayores (Kaba'ir) y uno de los actos más destructivos (Mubiqat), tal como lo detallamos a fondo en la Fatwa número 130853.
Además, busca refugio y apoyo en Al-lah para todo lo que te propongas. Esfuérzate en suplicarle (Dua) constantemente, pidiéndole que te ayude a estructurar tu rutina y a invertir tus horas en lo que realmente te suma.
Ahora bien, si por cosas de la vida te equivocas, cometes una falta, o te excedes en actividades permitidas al punto de desperdiciar tu tiempo, ¡no te rindas ni te des por vencida! Simplemente regresa, vuelve a organizar tu horario, resiste y sigue adelante. Caer en un desliz no es el fin del mundo ni el final del camino.
Por último, intenta rodearte de mujeres virtuosas y de buen corazón. Busca amigas cuya compañía te impulse a obedecer a Al-lah y que te lleven de la mano hacia todo lo que beneficia tanto tu vida espiritual como tu vida mundanal.
Y Al-lah es quien más sabe.